Desde la cordura, la que me obliga a obrar con buen juicio, prudencia, reflexión, sensatez y responsabilidad,
traspaso los limites del delirio.
Está definido por la ciencia, quiénes deliran, cómo es el estado de alteración mental, sus causas y patologías,
mas, ¿quién dictamina, quién es cuerdo?
Delirio y cordura: los opuestos. Tan relativos como los ojos de quién la ve o la mente de quién la padece.
Pienso en lo que podría hacerme delirar.....
Para la sicología existen los "delirios de reivindicación". Los sufren sujetos de temperamento vivo y excitables por una causa. También son descritos por ser fanáticos de reformas sociales. Según Dide y Guiraud, son muy apasionados e idealistas, ya sea de forma altruista o egoísta, pero siempre exigiendo respeto y derechos.