
Estos materiales, formados de manera natural en la Tierra, son la base de las gemas y de los metales, que se transforman en piezas únicas de orfebrería.

Existen siete sistemas cristalinos principales:
→ Cúbico (diamante, espinela, pirita)
- Ejemplos de gemas según la Escala de Mohs:
→ 10 Diamante (máxima dureza)
→ 9 Corindón (rubí, zafiro)
→ 8 Topacio (berilo, espinela)
→ 7 Cuarzo (periodoto, amatista, turmalina)
→ 6 Feldespatos (rutilo, pirita)
→ 5 Apatito (lapislazuli, sodalita)
→ 4 Fluorita (malaquita)
→ 3 Calcita (rodocrosita, crisocola)
→ 2 Yeso (selenita, ambar)
→ 1 Talco (grafito, esteatita)
- Facetada: corte que consiste en múltiples caras planas que permiten reflejar y refractar la luz, resaltando el brillo y el fuego de la piedra. Se aplica a gemas transparentes como diamantes, zafiros, esmeraldas y amatistas.

Talla brillante: la más conocida, redonda, con 57 o 58 facetas, diseñada para maximizar el brillo (diamante).
Talla princess: cuadrada (diamante).
Talla esmeralda: rectangular con escalones, ideal para piedras transparentes con alta claridad (esmeralda, aguamarina).
Talla oval: una variación elegante de la brillante, alargando la forma.
Talla marquesa o navette: alargada y puntiaguda en los extremos.
Talla corazón: variante romántica de la brillante.
Talla baguette: rectangular, de corte sencillo y limpio.
Cada talla está pensada para resaltar las propiedades ópticas de la gema y también para adaptarse al diseño de la joya.